
Confianza parental: base de la autorregulación infantil, es la base para que los niños aprendan a autorregularse. Sin darnos cuenta, nuestra inseguridad puede transmitir caos emocional en lugar de contención.
Cuando un adulto no confía en su rol, la ansiedad del niño activa su propio malestar. En vez de sostener con calma, responde con angustia o culpa, generando un efecto contrario al deseado.
El niño llora, se frustra, y el adulto reacciona tratando de apagar el llanto rápidamente. Con frases como “¡No llores más!”, se pierde la oportunidad de enseñar regulación emocional.
El mensaje que el niño recibe es claro: “Mis emociones son tan grandes que ni mi adulto puede con ellas.” Y ese mensaje puede marcar su forma de sentir y relacionarse en el futuro.
💡 Confianza parental para sostener, no para controlar
Un niño no necesita adultos perfectos. Necesita referentes suficientemente seguros para validar, contener y marcar límites sin dramatismo ni urgencia.
Cuando los padres aprenden a confiar en su capacidad para acompañar el malestar, enseñan algo fundamental: que sentir no es peligroso y que se puede atravesar una tormenta emocional sin romperse.
👉 Si como madre o padre te sentís inseguro o sobrepasado, recordá que no estás solo. Pedir ayuda es parte de construir tu propia confianza emocional.
Puedes encontrar más contenido enriquecedor, te invitamos a leer este blog aquí.
🌱 ¿Te interesa seguir creciendo como madre, padre o educador emocional? Descubre nuestros cursos, artículos y herramientas en 👉 www.centrohopecollege.com
✨ Forma parte de nuestra comunidad Be a Hoper y accede a contenido único para transformar tu vida emocional: 👉 Be a Hoper

